Colaboración para Colectiva Colmena Verde
Violencia, violación y venganza, de eso tratan las dos películas que analizaremos en esta entrega, la primera es “I spit on your grave” o “Day of the woman” como la llamó originalmente el director y también guionista Meir Zarchi (E.U.A. 1978) película que con el paso del tiempo se convirtió en una película de culto, llegando a tener un remake con el mismo nombre en 2010 y dos secuelas después, así como una nueva secuela de la cinta original de 1978 donde participa Camille Keaton la actriz original y que saldrá este año.

La película nos narra la historia de la violación tumultuaria de Jennifer en un pequeño pueblo de New York y la venganza de Jennifer hacia sus violadores, la cinta contiene una de las secuencias de violación más largas de la historia del cine (25 minutos de duración) además de ser bastante explícita, cruenta y perturbadora (la escena puede muy fácilmente encontrar su símil en cualquier película de hard porn de este siglo) y que muy probablemente haya sido la razón de haberla catapultado a la fama, junto con la clasificación “R” que obtuvo y el repudio por parte de los críticos de cine Ebert & Siskel.Ebert la calificó como la peor película que se haya hecho y Siskel lo secundo. Ebert habló largamente, tanto en su programa como en su versión impresa, acerca de cómo lo que más le molestaba era haberla visto junto a un público bastante numeroso que se reía de las escenas de violación y exhortaba hipócritamente a la mujer a vengarse de sus violadores. Ebert escribió que quería decirles a esos espectadores lo disgustado que estaba, pero decidió no hacerlo y simplemente salió corriendo de la sala lo más rápido posible una vez que la película terminó.

Considerada como un thriller, la trama de la película es bastante plana y carece de los giros típicos de los thrillers, el director Meir Zarchi no desarrolla lo suficiente los personajes como para saber cual es la razón que motiva a los personajes a violar a Jennifer; la narrativa se concentra más en la violación y la crueldad que sufre Jennifer por parte de sus violadores, para justificar lo cruel de su posterior venganza aplicando la vieja y obsoleta frase de: Ojo por ojo y diente por diente; que en explorar lo que la violación ha provocado en la psique de Jennifer, pareciera que sólo busca sorprender a la audiencia con lo estrambótico de las escenas de venganza de Jennifer.
Revenge (2017) de Coralie Fargeat, es otra cinta que también trata el tema de la violación y su subsecuente venganza por parte del personaje de Jen (interpretado por Matilda Anna Ingrid Lutz), después de haber sido violada por un amigo y socio de su amante Richard, este la intenta matar luego de que ella se rehúsa a “olvidar” la violación. Jen se verá obligada a jugar al gato y al ratón a partir de éste momento, ya que su vida estará en peligro y merced de Richard y sus amigos quienes emplearán toda su habilidad como cazadores para encontrarla, cazarla y matarla.

Fargeat juega con el lenguaje cinematográfico para enfatizar cómo cada uno de los personajes masculinos ve a Jen como una presa (sexual) a la que están dispuestos a cazar para después lucirla como trofeo. También utiliza el lenguaje para hacer que empaticemos con Jen al momento de la violación. Haciendo uso de colores neón saturados la directora juega con el papel de Jen dentro de la trama, el de una muñeca Barbie de tamaño natural, de carne y hueso vestida con mini shorts y playera en tonos rosa; una Barbie que poco a poco se irá oscureciendo, como consecuencia de los obstáculos que tendrá que sortear. Los tonos de la película contrastan con el hecho que da pie a la trama y sus consecuencias. Ya que la película no se centra en la violación de la que es víctima Jen sino en la violencia que ejercen los hombres que la rodean en estas circunstancias y que es el tema latente durante toda la película, la violencia que como menciona Judith Butler en su libro Vida precaria “Es la manera en que queda expuesta la vulnerabilidad humana primaria ante otros seres humanos en su versión más terrorífica, una manera de ser entregados, sin ningún control a la voluntad de otro, una manera en que la vida misma puede verse suprimida por la acción intencionada de otro” Butler 2004: 29.

Zachir se concentra en contarnos la violación y como está perturba a Jennifer hasta cometer una venganza, obviando todo el proceso físico, psíquico y emocional que sufre una mujer que es violada, Fargeat por el contrario nos muestra la venganza como un acto de supervivencia, en el que Jen no puede asumirse como víctima (presa).
La violación largo de la historia ha sido usada como un arma de guerra para intimidar y torturar a los pueblos enemigos, y es curioso e interesante que el director Zachir tomé un tema como la violación (un tema delicado y sensible para las mujeres) y lo produzca durante una época en que la segunda ola del feminismo cuestionaba el papel que las mujeres tenían en la sociedad, a la par que se sumaban al campo laboral y académico, me hace pensar en sus intenciones al plasmar está tema en I spit on your grave, después de leer la siguiente cita de Susan Brownmiller “Desde los tiempos prehistóricos hasta el presente, creo que la violación ha desempeñado una función crítica. No es nada más ni menos que un proceso consciente de intimidación mediante el cual todos los hombres mantienen a todas las mujeres en un estado de miedo.” (Brownmiller, Against Our Will, 1976: 5)
Zarchi tomaría inspiración para escribir y dirigir I spit on your grave, después de ayudar a una mujer violada tumultuariamente en un camino que ella transitaba frecuentemente para encontrarse con su novio y la posterior falta de ayuda del policía que atendió a la mujer, nada de eso está plasmado en la cinta, ya que le da prioridad a la violación y el uso del cuerpo femenino y su sexo para llevar a cabo la venganza, en cambio Fargeat le da un uso distinto al cuerpo de Jen, haciéndolo su motor y su vía de escape.